Antes de mirar el tejado
Conviene reunir los consumos de los últimos doce meses de los suministros que quieran participar en la instalación colectiva. No hace falta un análisis complejo: basta con las facturas o el acceso online a la distribuidora. Esta información sirve después para que cualquier instalador dimensione una propuesta ajustada, en lugar de ofrecer una potencia estándar sin relación con el edificio real.
Orientación e inclinación
La orientación sur suele aprovechar mejor la radiación solar a lo largo del año, aunque las orientaciones sureste y suroeste también son perfectamente utilizables en la mayoría de proyectos. La inclinación óptima varía según la latitud del edificio, pero muchas cubiertas planas permiten corregirla con la propia estructura de anclaje de los paneles.
Sombras y obstáculos
Chimeneas, antenas, depósitos de agua, casetas de ascensor o edificios colindantes más altos pueden proyectar sombra sobre parte de la cubierta en determinadas horas del día. Una sombra parcial y puntual no descarta un proyecto, pero conviene señalarla desde el principio: influye en cómo se distribuyen los paneles y en el tipo de inversor que puede convenir.
Una fotografía tomada a mediodía y otra a última hora de la tarde suelen bastar para hacerse una idea inicial de las sombras que recibe la cubierta.
Estado estructural de la cubierta
La antigüedad de la cubierta, el tipo de impermeabilización y si soporta la sobrecarga adicional de la estructura de anclaje son aspectos que un técnico competente debe valorar antes de instalar nada. Si la cubierta necesita una rehabilitación próxima, suele ser más razonable planificar ambas obras de forma conjunta.
Espacio disponible y accesos
No toda la superficie de la cubierta es aprovechable: hay que descontar pasillos técnicos, distancias de seguridad y zonas de acceso para mantenimiento. También conviene comprobar si el edificio está sujeto a alguna protección patrimonial que condicione cambios visibles desde la calle.
Qué llevar a la primera reunión con instaladores
- Un croquis aproximado de la cubierta con sus medidas.
- Fotografías de la cubierta en distintos momentos del día.
- Consumos de los últimos doce meses de los suministros interesados.
- Orientación aproximada y cualquier obra prevista en la cubierta.
- El número de viviendas que quieren participar en el reparto.